Tomemos los grandes profetas -Zoroastro, Buda, Jesús, Mahoma- permanecieron solos, como muchos otros que yo no podría citar. Mas ellos tenían fe viva en sí mismos y en su Dios, y creyendo, como lo hacían, que Dios estaba a su lado, jamás se sintieron solos.
Estamos viviendo en medio de la muerte, buscando a tientas nuestro camino hacia la Verdad y el peligro nos acecha en todos los sectores de nuestra vida. Sin embargo, a pesar de conocer el peligro y la precariedad de nuestra existencia, nuestra indiferencia por la fuente de toda la vida sólo es excedida espantosa arrogancia.
Tanto mi intelecto como mi corazón se niegan a creer que la llamada "vida nociva" haya sido creada por el hombre para la destrucción. Dios es bueno y sabio. Un Dios bueno y sabio no puede ser tan malo y tan insensato como para crear algo sin propósito. Es más razonable admitir nuestra propia ignorancia y presumir que toda forma de vida tiene una útil finalidad la cual, pacientemente, debemos esforzarnos por descubrir.
Mahatma Gandhi, Aquí y ahora.




